Mi hija y su comportamiento en público

Ella tiene casi un año y vamos a necesitar mucho más tiempo para enseñarle cómo comportarse en público y la única forma de hacer eso es llevándola a todos los lugares a donde vamos, y mostrarle lo puede hacer y lo que no. 

Decirle un millón de veces que no, explicarle el por qué, dejarla enojada y decirle que no de nuevo.

Todas esas lecciones exigen paciencia y trabajo duro de ambas partes. Ofrezco disculpas a todas aquellas personas que por nuestra causa los hemos dejado irritados por las reacciones y arrebatos de nuestra hija, sin embargo, ustedes también son parte de esta lección. 

Sus papás hicieron lo mismo con ustedes y por eso saben reconocer cuando un niño está haciendo un berrinche en un lugar público. 

Yo lo entiendo, los niños que gritan y hacen berrinches en los restaurantes y lugares públicos son muy irritables, lo estoy viviendo. 

Pero antes de enojarse o de hacer algún señalamiento, piense primero que lo que usted está presenciando no es por ningún motivo un papá malo e irresponsable con su hijo, sino todo lo contrario, lo que está mirando es a un papá trabajando duro para resolver aquel problema.

No cometeré el error de castigar a mi hija en público ya que eso repercute directamente en su autoestima. 

Sentimientos como temor, frustración y rabia son desencadenados cuando lo humillas delante de las personas. 

¿Crees que porque le llamas la atención frente a los demás tu hijo será más disciplinado? Pues no. El niño seguramente siente emociones negativas hacia ti. De hecho, si alguna vez te pasó, aún recordarás ese momento en el que tu papá te humilló en frente de todos.

Por ello, es momento de reconsiderar las formas en las que nos enseñaron sobre disciplina y lo que retomaremos de ellas para disciplinar a nuestros Alfitas. 

Miguel Rebolledo