Qué hacer si tu hijo se pierde en algún lugar público

Después de que el niño tiene la confianza de caminar y correr, es muy fácil que se despisten y se pierdan, sobre todo en lugares públicos concurridos por mucha gente. 

¿Quién no ha escuchado a los salvavidas en las playas o piscinas, anunciado que se ha extraviado un niño? Antes de volverte loco buscando a tu pequeño entre la multitud, aprende qué hacer para evitarlo y cómo reaccionar si, a pesar de todo, tu hijo se pierde.

De pequeños todos nos perdimos en el supermercado, en la playa o en telas Parisina alguna vez, pero afortunadamente nuestros padres nos encontraron rápidamente. Aunque sólo sean cinco minutos, se pasa un rato horrible y a los niños les parece una eternidad. 

A pesar del esfuerzo por mantener a tu hijo cerca de ti en los lugares concurridos, por desgracia es común que a esta edad la curiosidad del niño haga que se aleje de ti, perdiéndolo de vista. 

Y como en el zócalo en pleno 15 de septiembre, la gente es lo único que sobra, por mucho que mires a los lados es imposible que encuentres a tu hijo, que mide menos del metro de estatura, entre la multitud. En ese momento, por imposible que parezca, no hay que perder la calma:

  • Tranquilízate y piensa que “el tiempo es oro”. Acude enseguida al puesto de policías o patrulla que se encuentre cerca e informa de lo ocurrido; ellos se encargarán de avisar por radio a todos los elementos para buscarlo.
  • Pide a toda la gente que te haya acompañado al lugar que te ayude a encontrarlo. Lo más probable es que el niño no se haya alejado mucho, puesto que si se da cuenta que se ha perdido, se quedará quieto poniéndose a llorar.
  • Una vez que lo encuentres, no lo regañes ni lo castigues, ya que él no es consciente de lo que ha hecho y probablemente pasó un momento peor que el tuyo. Si está llorando abrázalo y reconfórtalo.
  • Ya en casa, y más tranquilos, explícale que no debe alejarse de ti porque se puede volver a perder, pero no le metas miedo ni le digas nada que pueda hacer que pierda la confianza y seguridad que ya tiene.

En Argentina, cuando un niño se pierde en la playa, la persona que descubre al niño extraviado lo coloca sobre sus hombros, así el pequeño queda a la vista de todos y los papás pueden localizarlo más rápido. 

Con eso la persona que tiene cargando al niño camina por la playa y todo el mundo alrededor de él comienza a aplaudir. De esta manera, los papás que están buscando desesperadamente al pequeño, ya saben que el grupo de personas que está aplaudiendo tienen un niño perdido.

Vamos a compartirlo con todos, quien sabe y aquella iniciativa pega en la Ciudad de México y en toda la República Mexicana, en las playas, plazas comerciales  y en cualquier lugar concurrido.

 
Miguel Rebolledo