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5 maneras de enseñar a tu Alfita a prevenir posibles abusos.

Seguramente en este clan hay muchos Alfas que han tenido esta preocupación.

Con el crecimiento, nuestros retoños pueden estar más expuestos a convivir con otras personas que no son los de su propia manada (papá, mamá y hermanos), ya sea porque se quedan al cuidado de personas externas a la familia o porque tienen que pasar más tiempo en otras actividades como la escuela, cursos, talleres o cualquier otra circunstancia en la que no podemos estar presentes.

Sabemos que afuera de nuestra cueva hay depredadores que pueden significar una amenaza para los alfitas; gente que puede llegar a realizar tocamientos indebidos o incluso abusar sexualmente de ellos.

Sin embargo, nosotros como padres podemos cimentar desde casa algunos hábitos y enseñanzas que le serán de mucha ayuda para prever cualquier escenario como los que antes planteamos, pero sobre todo para que los alfitas aprendan a cuidar y respetar las partes íntimas de su cuerpo, así como para que no normalicen conductas que los pueden poner en peligro.

Expertos de healtychildren.org y otros Alfas del clan recomiendan que los siguientes puntos se practiquen con alfitas desde los 2 años en adelante:

1.- No los obligues a dar besos o abrazos. Si tu alfita en algún momento no quiere saludar de esta manera a algún familiar o conocido, no lo fuerces. No es que sea “mal educado”. Respeta su decisión y recuerda que, muchas ocasiones, las agresiones sexuales provienen de miembros de la familia y personas cercanas. Basta con que salude de lejos con un “hola”.

2.- Enséñale su derecho a la intimidad. Desde saber identificar sus genitales y nombrarlos por su nombre, hasta no permitir que nadie toque sus partes íntimas, existen otras acciones sencillas que ayudan a que entiendan que tienen derecho a tener intimidad y pudor. Por ejemplo, no le cambies la ropa o pañal frente a más personas, aunque sean la abuela o los tíos.

3.- El semáforo corporal. Como si fuera un juego, practica con tu alfita qué partes son una zona verde o roja, entendiendo que las verdes son partes públicas y las rojas partes privadas, respectivamente. Enfatiza con ellos que no solo es un peligro que alguien los toque, los rozamientos y miradas lascivas también son una señal de alarma.

4.- Aprovecha los momentos. Alfa, no desperdicies las oportunidades para hablar con ellos de estos temas. Por ejemplo, platica con ellos en la hora del baño, al llevarlos a la cama o cuando estén por enfrentarse a situaciones nuevas, como un nuevo ciclo escolar o la salida a una excursión.

5.- Abusado con lo que ven en la TV, Internet o en casa. Recuerda que los alfitas son como esponjitas y tienden a imitar lo que ven tanto en la televisión, en internet o hasta en casa. Explícales que muchos comportamientos de adultos se pueden hacer hasta cierta edad y en lugares adecuados.

También sé muy cuidadoso en cómo tú muestras afecto a su mamá. Lo recomendable es que mejor vean muestras de cariño respetuosas, tiernas y amorosas; deja las “nalgadas picaronas” para un momento en el que los alfitas no estén.

De esta manera ellos cuidarán su cuerpo y no normalizarán comportamientos que tengan una connotación sexual; genera confianza con ellos por si en algún momento se enfrentan a una situación incómoda.

Por último: escucha e intenta comprender todo lo que dicen, a veces ellos, de una forma quizá escondida o entrelíneas, pueden informarte sobre situaciones de las que hay que estar muy pendientes.

Nacimiento alfita
Alfitas, Clan, Embarazo

Tips para que no te agarren las prisas el día de nacimiento de tu Alfita

El día del nacimiento de tu alfita es una de esas fechas que jamás se olvidan. Por ello es importante que previo a que llegue “el gran día” tengas la mayoría de situaciones planeadas, porque recuerda que “Alfa prevenido vale por dos”.

Estos consejos están pensados en Alfas que tienen carro, para los que tienen planeado tomar un taxi por aplicación o bien si le van a pedir a un amigo o familiar que les tiren paro de llevarlos al hospital.

Toma nota Alfa:

1.-Revisa con al menos una semana de anticipación los niveles de aceite, agua, anticongelante de tu auto.

2.-Asegúrate de tener una llanta de refacción lista en caso de ser necesaria, así como su respectivo gato y llave de cruz para poder cambiarla.

3.- Carga gasolina con días de anticipación y mantén el tanque con el combustible suficiente para que puedas llegar y no pierdas tiempo pasando a la gas.

4.- Mantén tu teléfono con suficiente pila (puedes conseguir un banco de carga portátil) y con crédito (te será de mucha utilidad en caso de alguna emergencia).

5.- Conoce la ruta que debes tomar para llegar al hospital; Alfas del clan han compartido qué previo al nacimiento de su criatura se dieron el tiempo para estudiar el camino que debían tomar. Eso te puede servir para tener un plan B en caso de que ese día haya algún tipo de bloqueo.

6.- Ten guardada en tu teléfono información básica, tanto tuya como de tu pareja. En el hospital te podrían pedir datos que no siempre son fáciles de memorizar, como son: el Número de Seguridad Social o direcciones de centros de trabajo.

7.- Ya que estamos en eso: prepárate un folder con copias de documentos como comprobantes de domicilio, identificaciones, CURPs, actas de nacimiento o papeles que les haya dado el seguro, en caso de atenderse en una institución de salud pública. Si puedes, saca unas dos copias de esos documentos y tenlas ala mano.

8.- Quizá está de más, pero, lleva dinero para cualquier eventualidad (no te olvides del cambio).

9.- Ayúdale a mamá a no pensar en cosas de las que te puedes ocupar tú: tengan preparada la maleta que se llevarán al hospital y asegúrate que no se les olvide nada (ropa de mamá, del alfita y documentos).

10.- Si estás de camino al hospital, encuentras tráfico y mamá está con contracciones, puedes sacar un pañuelo blanco y con éste ir ondeándolo; si tú vas manejando puedes hacerlo desde tu ventana e igual puedes ir tocando el claxon, esto avisa a los otros conductores que estás en una emergencia.

Si no puedes hacerlo, atora unas mantas blancas en los vidrios de las puertas traseras o delanteras para que con el viento se vayan ondeando.

Por lo regular si algún policía nota que llevas prisa por labores de parto, ellos mismos pueden ayudar a abrirte paso o incluso permitirte que tomes algún carril confinado. Pero recuerda: maneja con mucha precaución.

Sabemos que no siempre todos los Alfas tenemos la oportunidad de estar en ese día tan emocionante, ya sea por trabajo o por cualquier otra situación; sin embargo, más de uno de estos tips podrían ser útiles.

 

Baños de sol
0 a 3 años, Alfitas

¿Mito de las abuelitas o realidad? ¿Por qué los Alfitas recién nacidos deberían tomar baños de sol?

A ver, Alfas: ¿cuántas veces hemos escuchado que nuestras madres o abuelas recomiendan que demos baños de sol a nuestros retoños recién nacidos? ¿Es esto necesario?  En las siguientes líneas te contamos si hacerlo beneficia la salud de nuestros alfitas o si es solo un mito

Desde un remedio para el empacho, “curar de espanto”, o voltearlos de cabeza cuando se les sume la mollera, los baños de sol durante los primeros días de nacido son de esas recomendaciones que a muchos Alfas les podría generar cierta incertidumbre: ¿sirve para algo hacerlo; hay alguna evidencia científica que diga que sí se recomienda; le afectará a mi retoño?

Punto para las abuelitas

Los baños de sol sí son recomendables y en eso coinciden pediatras y neonatólogos.

Desde el momento en el que el alfita esté en casa y durante los días consecutivos, al menos durante dos semanas, se aconseja exponerlos al sol algunos minutos detrás de una ventana o cortina que ayude a filtrar los rayos solares para que no les queme directamente la piel.

Alfa, quédate al pendiente del reloj y asegúrate que al hacerlo no sobrepases los 10 o máximo 15 minutos, dependiendo de la intensidad del sol.

Si consideras que no hace mucho frío, puedes quitarle la ropa y dejarlo en pañal; haz que la luz solar toque sus extremidades, torso y espalda, pero ten cuidado con los ojos y en general con la zona de la cabeza.

Los momentos ideales del día para hacer esto son entre 9 y 10 de la mañana o por la tarde, después de las 16:00 horas, que es cuando la intensidad del sol comienza a disminuir.

Ojo: nunca cuando los rayos del sol están a todo lo que da.

¿Cuáles son los beneficios? ¿Qué dicen los expertos?

Expertos respaldados por la Fundación Carlos Slim aseguran que los baños de sol, de suma importancia durante los primeros días de vida del alfita recién nacido, aportan vitamina D, la cual es importante para el fortalecimiento de los huesos.

Además, ayudan a prevenir el raquitismo: una enfermedad producida por la falta de calcio, fosforo y una mala alimentación.

Los baños de sol también ayudan a eliminar el exceso de bilirrubina en la sangre de algunos alfitas, una situación que puede desarrollar una enfermedad llamada ictericia infantil, que se caracteriza por hacer que los pequeños tiendan a ponerse amarillos de la piel y ojos, señales de alarma que si identificas, debes acudir de inmediato al hospital.

La ictericia puede ocurrir porque el hígado de nuestro retoño no está completamente maduro como para eliminar ese pigmento biliar que da esos tonos amarillentos en los alfitas.

Estaba jugando con mi alfita

Relato de un Alfa que no sabía que eran necesarios los baños de sol.

Un Alfa de la comunidad nos compartió que pasó por días complicados luego del nacimiento de su primer alfita; no tenía idea de la importancia de los baños de sol y su hija terminó hospitalizada.

Esto dijo:

A los tres días de que mi mujer y mi alfita estaban en casa me di cuenta que mi princesa tenía los ojos medio raros, se le veían como amarillentos y hasta tristes.

Yo se lo comenté a mi esposa y corrimos al hospital, pues no sabíamos lo que podía ser.

Al llegar al hospital el doctor nos cuestionó:

–    ¿Sí le han dado sus baños de sol, verdad? Preguntó cómo si fuera algo obvio y que todos los papás debiéramos saberlo.

Respondimos que no, pues tan solo habían pasado tres días, y que no sabíamos que eso fuera algo que se tuviera que hacer de inmediato.

Mi alfita fue trasladada a urgencias y la internaron un par de días, debido a que tenía altos los niveles de bilirrubina en la sangre.

Fueron días complicados: mi esposa, aun lidiando con los malestares postparto, estaba cuidando a mi alfita en un área donde estaba conectada a una máquina de fototerapia, que emite una luz ultravioleta y la cual funge como los rayos del sol.

En ocasiones yo entraba a relevar a mi pareja unos minutos para que ella fuera al sanitario o saliera a comer algo.

Guardo en mi mente imágenes que jamás se me olvidarán. Sentía una impotencia ver a mi pequeña en la camilla conectada a unos aparatos, con sus manitas moreteadas por los piquetes que le daban las enfermeras.

Finalmente, tras varios análisis de sangre y días de cuidados, la pudieron dar de alta. Ahora ya tengo otro hijo y ya no me pasó. ¡Pónganse al tiro, Alfas!