Pesadilla a la hora de cortar las uñas

Para muchos papás, incluyéndome, el cortar las uñas de los hijos cuando están pequeños puede ser la peor pesadilla por el miedo constante a causarles daño.

En el caso de mi hija, con sólo sacar del cajón el cortauñas y tomar su mano para comenzar a cortarlas es como dar inicio a la guerra de Troya, no hay manera, no se deja. 

Con sólo un año de edad ella tiene la fuerza de cerrar su mano y aventar patadas voladoras, y como es una tarea delicada, hemos decidido cortarle las uñas cuando duerme, excepto los días que olvidamos cortárselas para ir a la guardería, donde cualquier método de distracción es válido.

Como todos sabemos, las uñas de los bebés son demasiado frágiles y quebradizas, con tendencia a rupturas irregulares hasta el primer mes de vida, en donde comienzan a ser más resistentes. 

Ya que se encuentran muy pegadas a la piel, es casi una misión imposible cortar la uñita de manera uniforme y en el caso de que te esmeres en  rebajar las esquinas de la uña es muy probable que en el intento lesiones al bebe. 

Existen limas especiales para bebés, de superficie muy suave y extremos redondos, en lo personal nunca las usamos, ya que en la fiesta de bienvenida de nuestra hija le dieron de regalo un kit con un cortauñas para bebés y fue el que usamos los primeros meses de vida de ella.

Al cortar las uñas con el cortauñas deberás hacerlo con sumo cuidado, teniendo en cuenta desde el primer momento que el corte nunca sea por encima del borde de la piel. 

No sigas la línea redonda del dedo, por el contrario, es recomendable dejar las esquinas cuadradas, de esta forma se previene la aparición de uñas enterradas (encarnadas). 

Sigue el mismo procedimiento para las uñas de los pies, que crecerán a un ritmo menor que las de las manos. 

Para evitar al máximo los accidentes, procura elegir momentos de relajación tanto para el bebé como para ti. 

Después del baño o como nosotros le hacemos, cuando tu hijo esté dormido. Con certeza, a medida que va creciendo va a resultar más difícil.

Intenta trabajar en equipo con la mamá, aquel método de “yo distraigo al niño mientras tú le cortas las uñas” es mucho más eficaz que cortarle las uñas estando sólo con el pequeño.

Nunca le cortes las uñas a la fuerza. Si le produce ansiedad o nerviosismo y/o llanto es mejor dejarlo para otra ocasión.

¿Y ustedes como cortan las uñas de sus hijos? ¿también es casi una misión imposible?

Un Papá Mexicano