¿Cómo hablarle a tus hijos del COVID-19? Aquí te decimos, para que quedes como el Alfa que eres

Seguramente en estos días si hay algo de lo que se habla es acerca del COVID-19, o como lo conoce la banda, el “coronavirus”. 

Y si a veces a nosotros como Papás Alfa nos genera dudas la información que circula, ¿te imaginas cómo estarán tus hijas o hijos al respecto?

Y como buen Papá Alfa, sabes que es tu deber ser el héroe de la película, tranquilizarlos y explicarles de qué va esto del COVID-19.

Así que Marty, prepárate porque a donde vamos no necesitamos carreter… lo siento, lo que quise decir fue que aquí están las claves para hablarle a tus Alfitas del COVID-19. 

Infórmate para informar

Lo más importante es que tú te informes primero de qué es el COVID-19 y para ello, tenemos esta Guía Alfa que te ayudará a entender todo sobre este virus. 

Así que dale un vistazo, para que podamos pasar al punto 2. No te preocupes, mientras lo lees, voy a intentar terminar Metal Slug con una moneda, deséame suerte. 

¿Listo? De lujo, vamos con el punto 2. 

Pregúntale qué ha escuchado del COVID-19

Pero haz las preguntas de acuerdo a su edad. Si ya es un niño grande pregúntale: “¿en tu colegio de habla del coronavirus?”, “¿qué dice la gente?”. Si es muy pequeño, puedes preguntarle: “¿Has oído a la gente hablar sobre un nuevo virus que acaba de aparecer?”.

Esto te ayudará a saber qué conoce sobre el virus tu Alfita. 

Ten en cuenta su edad al hablar con él/ella

Los niños entienden y asimilan la información que se les brinda de acuerdo a su edad, por lo que debes adaptar la información para que la entienda y no le queden dudas. 

Por ejemplo, para los niños más pequeños el mundo y todo lo que ocurre en el, solo gira alrededor de ellos y pueden pensar que se van a contagiar del virus. 

Por otro lado, a los adolescentes lo que más les preocupa es que sus familiares y amigos se contagien. Toma esto en cuenta al momento de hablar con ellos. 

También es importante que tomes en cuenta su edad para que sepas si puedes hablarle en términos concretos que puede que ya conozca, o si debes mejor usar ejemplos cotidianos para explicarle mejor. Tú tranquilo y yo nervioso.

Elige el momento adecuado

Esto es importante para que evites que se distraiga. Puedes aprovechar justo después de la hora de la comida al estar levantando la mesa o cuando estén limpiando la casa. 

Solo procura no hacerlo de noche, para que su imaginación no se dispare y al final no pueda dormir. Por que si esto pasa tú tampoco dormirás compa. 

Deja que tu Alfita guíe la conversación

Tú deja que haga preguntas y ve respondiéndolas, para que no le expliques más de lo que te pida. Lo mejor es que no lo satures con información. 

Esto, combinado con el punto anterior, va a evitar que tu Alfita se quede intranquilo y pueda dormir relajado.

Si te pregunta algo y no sabes, dile

En esta época en la que el internet está en todas partes, es más sencillo que le digas a tu Alfita que no conoces la respuesta a lo que te pregunta, pero que puedes investigar. 

Así, quedarás como un Papá Alfa que se informa y que con esa información, hará sentir más tranquila a su manada. 

Enfócate en las medidas de prevención y hazlo sentir a salvo

¿Recuerdas que te dije que con este artículo te ibas a volver el héroe de tu Alfita? Pues has llegado a esta parte. 

Si revisaste la Guía Alfa sobre el COVID-19, ya sabes cómo tu y tu Alfita pueden combatir el contagio, como si se trataran de Gokú y Gohan contra Freezer. 

Solo tómate tu tiempo para explicarle a tu retoño las medidas de prevención y cuando termines, le habrás dado a tu hijo o hija el regalo más poderoso de esta vida: el conocimiento. 

Y así es como te vuelves un héroe sin capa, pero de carne y hueso, que les inspirará seguridad y confianza. 

Bonus:

No olvides ejercitar la paciencia, ya que puede que tu hija o hijo tenga un poco de ansiedad sobre el tema o no lo entiendan a la primera, pero vas a ver que con algunos intentos, se te quedarán viendo como pensando: “wow, mi viejo lo sabe todo”. 

Y tampoco olvides el tratar de continuar con las rutinas de tus Alfitas aunque no estén yendo a la escuela. 

Ponerles horarios para jugar, leer, hacer tareas o platicar, te puede ayudar a que no pierdan el orden que ya llevaban en sus vidas. 

Y si terminaste de leer hasta aquí, déjame decirte que eres un Alfa en toda la extensión de la palabra, que se preocupa por tener a sus hijos informados y hacerles sentir que en efecto, eres el héroe que siempre cuidará y velará por ellos. 

¡Puro Alfa, Puro Compa!

Fuentes:

Kids Health

Revista Ser Padres