5 formas de potenciar la psicomotricidad de tu bebé que no hallarás en otro lugar

¿Tu recién nacido está aprendiendo a moverse y aún no sabes cómo el desarrollo de su psicomotricidad le puede hacer el paro? Entonces este artículo es para ti.

Con las técnicas que verás a continuación, lograrás potenciar el desarrollo de tu bebé al máximo, y de paso, tendrás una buena plática para apantallar a tus compadres en la próxima carne asada.

Primero, conocerás lo que es la psicomotricidad, por qué es tan importante, y después, obtendrás 5 técnicas de maestro que harán ver a Yoda como un simple aprendiz Jedi cualquiera.

¿Qué es la psicomotricidad?

Sé que parece nombre de ataque de Pokemon, pero el término psicomotricidad significa la psicología del movimiento, lo que refleja que el cuerpo está conectado con la mente y que las acciones que realizamos van acompañadas del pensamiento. 

Y es importante que tu hijo la desarrolle durante sus primeros 6 años de vida, ya que de esto depende una buena parte de su desarrollo.

¿Por qué es tan importante que tu querubín desarrolle su psicomotricidad?

  • En sus primeros años de vida se forjan las conexiones neuronales. 
  • La psicomotricidad, a través del movimiento, genera estas conexiones más rápido. 
  • Además, permite que los nenes adquieren conciencia de su cuerpo y del mundo que los rodea. 

Y ahora que sabes que la psicomotricidad no es el ataque de un Pokemon, a lo que venimos, ¡vámonos con las 5 formas de potenciar la psicomotricidad de tu bebé que no hallarás en otro lugar!

Para chamacos de 2 a 4 meses

Lo mejor es ayudarles a fortalecer el tronco, por lo que vas a necesitar una pelota de pilates o una pelota de playa.

Todo lo que tienes que hacer es colocar al retoño boca abajo sobre la pelota, y balancearlo a los lados para que se fortalezca su tronco. Nomás abusado con que no se te escape.

Para chamacos de 3 meses

Algo que les puede ayudar son ejercicios de rodado. Para ello, todo lo que tienes que hacer es lo siguiente:

Pon al chamaco bora arriba y levanta el brazo sobre el que se va a girar. Luego de haberlo practicado en varias ocasiones, ponle su juguete favorito a un lado, para que él se voltee e intente tomar el juguete. 

Funciona mejor si le pones la rola de Rocky 3, “Eye of the tiger”.

A partir de los 6 meses

Ahora es momento de hablar de la psicomotricidad fina, es decir, la que permite a los niños hacer movimientos pequeños y muy precisos, relacionados con sus extremidades superiores, es decir, brazos, manos y dedos. 

Para ello, lo mejor es que les ayudes a hacer trazos con el dedo índice, sobre diferentes materiales, como arena, harina, o incluso pintura no tóxica, para que puedan pintar con los dedos. 

No solo le estarás ayudando a desarrollarse en modo turbo, sino que se la van a pasar de lujo.

Para chamacos de 7 meses en adelante

Si tu querubín ya gatea, hay que reforzar su gateo con túneles, que le puedes construir con sillas y sábanas en el interior de tu casa. 

Conforme vaya mejorando, ponle obstáculos en el túnel, como almohadas o cajas de cartón pequeñas. Aquí aplica que le pongas la rola de Misión Imposible a tu peque para que se sienta en una película de acción.

Cuando ya tienen más de 1 año 

¿Has visto que tus peques aprenden mucho más rápido cuando juegan? Ahí es donde los juguetes educativos le pueden hacer el paro.

Una gran opción para esto son los juguetes de Leap Frog. Por ejemplo, con el juguete “Escritura Interactiva”, sus habilidades de psicomotricidad fina se van a poner al tiro, al poner en práctica sus habilidades de escritura. 

Otra muy buena opción es el “Picnic Comparte y Aprende”, ideal para peques de 6 meses, con el que sus habilidades psicomotrices se pondrán macizas, debido a sus piezas con formas y colores llamativos. 

Ahora, si quieres que tu retoño aprenda sobre colores y su correspondencia, que sepa contar y que conozca sobre modales y saludos, la “Fiesta del Té Musical” es lo que necesitas.  

Y si lo que te late es que tu mini sayajin aprenda a contar, y a distinguir colores y números, la caja registradora “Count Along Till” es lo que buscas. 

Pero si lo que quieres es despertar la imaginación de tu chavito o princesa al tiempo que les ayudas a desarrollar su psicomotricidad y les introduces a la lectura, aquí hay dos buenas opciones. 

La primera es “¡Un día con Dino!”, un libro que le irá contando una entretenida historia a tu retoño mientras pasa sus páginas. 

La otra opción es “Hug & Learn Bears Book”, en el que tu querubín escuchará música y sonidos divertidos, mientras aprende sobre números, formas y colores.

Estos juguetes no solo serán muy divertidos para tu peque, sino que será como meterle turbo al desarrollo de su psicomotricidad, al brindarle objetos que puede manipular de diferentes formas y que también harán que le dé rienda suelta a su imaginación.